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Piedra bocha para el presidente

Ambiente, Política

Por Ada Maitén | Sobre la violencia se apoyan múltiples interrogantes. Que si es o no legítima en determinados casos, de dónde viene, en qué cuerpos se perpetúa, qué modos tiene para actuar, que si su motivo o su destino justifica su ejercicio, que tan sistemática es, etc. Pasado un tiempo de los llamados ataques al Presidente en la incendiada Comarca Andina (cordillera de Río Negro y Chubut en el paralelo 42), se abre un paraguas para pesar a la violencia que le hace frente al discurso que prejuzga y no ahonda en sus dimensiones.

El 9 de marzo se propagó el fuego sobre el paraje Las Golondrinas al noroeste del Chubut. En simultáneo, otro foco en el Cerro Radal arrasó montañas, casas y proyectos productivos rumbo sur ayudado por el viento. Se registraron ráfagas que por momentos alcanzaron los 90 km/h desde el noreste. Los fuegos se unieron sobre la ruta 40, quemaron 392 viviendas en su totalidad y otras 102 de modo parcial. Cruzando el faldeo del Cerro Piltriquitrón, el fuego llegó a la localidad de El Maitén dejando campos enteros reducidos a cenizas y tres víctimas fatales. El cielo aquella noche de martes era un destello enrojecido que no nos dejaba cerrar los ojos. Dolía ver las constelaciones nítidas detrás. Todo ardía. La localidad de El Hoyo se vio invadida por una tormenta de fuego que la dejó, junto a la localidad de Lago Puelo, sin energía eléctrica incluso meses después. Hasta la lluvia de la madrugada, la tensión tomó los cuerpos. Al alba, el desastre se hizo presente: más de 13.000 hectáreas quemadas. 

Los días posteriores al incendio se presentaron en los municipios afectados diferentes funcionarios de nación y provincia del Chubut. El sábado 13 llegó el Presidente de la nación, bajó de un helicóptero en la canchita de una escuela, subió a una camioneta de Parques Nacionales y al dirigirse al salón de la escuela destinada a la conferencia de prensa, en simultáneo a la presencia de la UOCRA cambió su rumbo. Minutos después se encontraba en la Casa de la Cultura junto al gobernador Arcioni, el diputado Igón e intendentes municipales. Fuera de ella, activistas por el No a la Mina, vecinxs afectadxs por el fuego y otrxs alzaban sus voces al grito de “presidente el agua no se vende presidente”, “fuera arcioni”, “no a la mina sí a la vida”, entre otras. A la salida de Fernández lo acompañó una lluvia de piedras de diversos tamaños y direcciones, manifestando la negativa al proyecto de zonificación minera que el ejecutivo provincial busca aprobar. 

Asociación Civil Barriletes | CHUBUT 1
Fotografía de Osiris Martí

El derecho a la protesta

Desde el 2003 a esta parte se escucha el No a la Mina en los territorios del Chubut ante la avanzada de los proyectos extractivos en puerta. En la actualidad, todos los 4 de cada mes los pueblos y comunidades vuelven a salir a las calles recordando que no son zona de sacrificio. Lo hacen también cada vez que los gobiernos buscan aprobar o implementar políticas que habilitan aquellos proyectos del despojo y la explotación. Toda vez que el ejecutivo buscó dar tratamiento al proyecto de zonificación minera, el pueblo salió a manifestarse. Escracharon en afiches y volantes digitales a diputadxs que manifestaron su voto positivo y enfatizaron en la vigencia de la Ley 5001 que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro. Elaboraron un proyecto de ley por Iniciativa Popular que juntó más de 30.000 firmas, un 7% del padrón. 

El pueblo da cuenta de que no existe licencia social para la minería en la provincia. Aun así, en declaraciones el gobernador insiste en la implementación de la misma mientras atraviesa una crisis económica desde hace tres años. En este mismo sentido, el presidente ha dicho que el país precisa de las inversiones de las empresas extractivas. Aquí radica la rabia del pueblo que dice no y los gobiernos que insisten tercos desconociendo las leyes y manifestaciones. La piedra es mucho más que una piedra, es un grito ahogado y desoído en la sistemática desatención a los pueblos que desde Catamarca hasta Chubut buscan hacer visibles sus deseos. 

En un comunicado, las personas criminalizadas por los llamados ataques al primer mandatario denuncian y contextualizan: “Allanamientos ilegales, torturas, fusilamientos encubiertos, desapariciones, represión (de policía, gendarmería, prefectura y tercerizada), criminalización de la protesta y persecución judicial, invención de enemigos internos (mapuches y ambientalistas)”, “(…) sin escuelas, sin hospitales, sin obra social, con los servicios públicos en estado deplorable, con la totalidad de lxs empleadxs estatales con 3 sueldos adeudados y sin fecha cierta de cobro”, “el ministro Massoni inició, en una conferencia de prensa televisada (…) de marcado estilo fascista como forma de escarnio público y violando el principio de inocencia, al exponer fotos incluso de menores, direcciones, lugares de trabajo y salarios. (…) incluyó megaoperativos con allanamientos, infantería, personal de civil y armas largas, no menos de 40 efectivos para llevar esposadxs a vecinxs (…) donde se mostró como prueba de algún delito una remera de “No a la Mina”.

Asociación Civil Barriletes | Federico Massoni Chubut
Federico Massoni, ministro de seguridad de Chubut
Bv Racedo

Esta nota apareció en Revista BaRRiletes N° 236 [Mayo 2021]

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